Cecilia, la incomparable, demostró por qué es una leyenda en vigencia, en su show en Chillán

La estrella de la nueva ola brindó un show de una hora en el Centro de Eventos Tex-Mex el pasado domingo 2 de septiembre, derrochando simpatía, buen humor y un registro intacto con el que repasó sus más grandes éxitos.

A las 17:30 de la tarde de un soleado domingo 2 de septiembre ya se apostaban en las afueras del Centro de Eventos Tex-Mex, las primeras personas que buscaban la mejor ubicación para el show que esa tarde brindaría una de las figuras más sobresalientes, carismáticas y transversales de la música nacional. A las 18:20 se abrieron las puertas del local y rápidamente los fans fueron ocupando las dependencias del mismo. Cuidados arreglos florales y velas en las mesas, además de música e iluminación ad-hoc dieron la bienvenida al público que ya a las 19:10 llenaba de tope a tope la capacidad del recinto en un ambiente íntimo y acogedor a cargo de Eventos ICD, productora del espectáculo.

Y es que Cecilia, la incomparable, es así. El magnetismo de esta “figura fundamental de la música chilena”, título con que la distinguieron sus colegas de la SCD el año pasado, atrae audiencias en todo Chile… de diversas generaciones. Esa misma vigencia es la que explica que durante estas fiestas patrias figure compartiendo escenario con Los Tres en la ya mítica Jein Fonda, en Santiago.

Pero la noche tenía un invitado especial, y fue así como Johan Acevedo se convertía en el encargado de calentar los motores en la ex Tranquera, tributando al exponente de la cumbia melódica, Américo, mismo afán que lo llevó el pasado 2011 al programa “Yo Soy”, de Mega.

Así y todo, indudablemente, la incomparable Cecilia era la figura que convocaba la expectativa de la audiencia, y tras una breve pausa, la intérprete de “Dilo Calladito” irrumpía en el escenario con “Compromiso”, en modernizado arreglo, con el cual disipó de inmediato cualquier duda respecto a su registro y capacidad vocal.

La ovación y un “beso de taquito” sellaron la entrega del público en lo que sería una jornada de complicidad, buen humor, intimidad y conversación, en un show que entre canción y canción permitió la interacción y la pausa para que la artista volviera a embestir con intensidad en cada nuevo tema. Así se sucedieron, entre otros, “Serénate”, “Aleluya”, “Tango de las Rosas” y “Baño de Mar a Media Noche” (que cerró la primera parte) para, tras la aclamación de pie del respetable, agregar como bis el rítmico “Puré de Papas”.

Un público emocionado despidió a una cantante agradecida y siempre cálida y afectuosa. Pero las cosas no terminarían allí.

La incomparable Cecilia compartió con su público

Mientras la música bailable invitaba a prolongar la jornada, la incomparable Cecilia se dio maña de recibir al público en su camarín en grupos de no más de tres personas que esperaron pacientemente para saludar, fotografiarse, pedir autógrafos, ofrecer regalos y agradecer a la cantante, que a todos dio su tiempo y atención, devolviendo el cariño e interactuando en diálogos cargados de afecto mutuo, gesto propio del carisma y grandeza de una artista que combina el garbo y carácter con la sencillez y calidez.

En suma, lo que produjo Eventos ICD la noche del 2 de septiembre en TEXMEX de Chillán Viejo, fue más que un show, una verdadera experiencia para el público… una experiencia que como adjetivo, tuvo sabor a “incomparable”.